Pelucas: los 10 mandamientos para saber elegir la que más te conviene

Para saber elegir una peluca, debes identificar tus necesidades. ¿Quieres una peluca para cambiar de look o por necesidad?

Si lo que quieres es cambiar de look, no hay reglas: tamaño, color o material… ¡todo está permitido!

En cambio, si se trata de caída de cabello, hay que seguir algunas pautas.

¿Cuáles son los 10 mandamientos para encontrar la peluca ideal y conseguir que se mantenga en buen estado?.

 

1º mandamiento: Te tomarás tu tiempo

Es preferible escoger la peluca antes de que empiece a caerse el cabello. Para Yolande Zielony, así será más sencillo elegir tanto el corte como el color, porque el especialista identificará de forma inmediata cuál es el estilo de peluca que más se adapta a tus gustos y que proporcionará un resultado más natural. Por otro lado, si no tienes tiempo de elegirla antes, ¡no pasa nada! El especialista sabrá aconsejarte.

 

2º mandamiento: Caerás en la tentación de las pelucas de fibra sintética

Es verdad, antes, las pelucas de fibra tenían muy mala reputación. Pero ahora, ha habido grandes progresos. En efecto, tal como explica Yolande Zielony, «el resultado es muy natural y hay una gran variedad de cortes y colores». Además, tienen la gran ventaja de ser bastante más ligeras que las pelucas de cabello natural. Según nuestra experta, este es un argumento muy importante a tener en cuenta: «Con una peluca, lo básico es sentirse bien. Si una peluca es muy pesada, la clienta no está cómoda y puede incluso sentirse violenta. Esto es precisamente lo que hay que evitar». Asimismo, presentan la ventaja de que, mantenerlas en buen estado, requiere muy poco esfuerzo, y son más baratas que las pelucas de cabello natural. En cambio, no son resistentes al calor y dejan muy poco espacio a la imaginación; una vez que hayas elegido el corte y el color, ya no podrás cambiarla.

 

3º mandamiento: No te precipitarás con las pelucas de cabello natural

Las pelucas de cabello natural tienen la ventaja de que ofrecen un resultado natural único. Son muy elegantes y te permiten adaptarlas como quieras: mechas, cortes, permanente o alisado; al igual que con la fibra capilar, todo está permitido. Por tanto, la sensación de sentir como si fuera tu «propio cabello» es mayor que con una peluca sintética, y el producto es mucho más resistente. No obstante, tal como explica Yolande Zielony, «suelen ser pesadas y mantenerlas en buen estado requiere grandes esfuerzos». En efecto, al igual que con el «cabello de verdad», a la menor gota de lluvia, hay que volver a peinarla y secarla con el secador. Así que hay que dedicarles más tiempo. En último lugar, el mayor inconveniente sigue siendo el precio: son entre 3 y 5 veces más caras que las pelucas de fibra sintética; una verdadera inversión.

 

4º mandamiento: Te sentirás guapa y bien con la peluca

El estilo y el aspecto son importantes, pero la comodidad también es esencial, así que presta mucha atención a la hora de elegir el soporte interior o casquete de la peluca. Los hay de diferentes tipos y para todos los bolsillos:

 

- Casquete de tul y monofilamento confeccionado a mano:

 

Este modelo es el mejor y, por desgracia, también el más caro. La verdadera ventaja del modelo reside en que es cómodo, se mantiene en buen estado y presenta un acabado cien por cien natural en el día a día gracias al monofilamento, que permite peinar la peluca en cualquier dirección sin perder el toque natural. En efecto, puesto que cada cabello se implanta a mano, como en el cuero cabelludo, y que el material translúcido con el que se confecciona deja ver la piel a través de las transparencias, el resultado se asemeja a un auténtico cuero cabelludo, hasta el punto de llegar a confundirse.

 

- Casquete de tul confeccionado completamente a mano:

 

Más barato que el anterior, es la relación perfecta entre precio y comodidad. Las pelucas de tul, confeccionadas completamente a mano, constituyen un soporte muy agradable de llevar y superligero. El resultado no es tan natural como con el monofilamento, pero la peluca sigue siendo invisible.

 

- Casquete de malla:

 

Mucho más barato que sus competidores. El resultado de la malla no siempre resulta natural. Asimismo, tampoco es tan cómodo, pero representa una verdadera alternativa para un presupuesto más ajustado.

 

5º mandamiento: Adaptarás la peluca a tu medida

¡Listo!, por fin has encontrado la peluca que te va como anillo al dedo. Queda ideal con tu tono de piel y te resulta cómoda. A partir de ahora, lo único que te queda por hacer es sentirla como algo tuyo. Tal como explica Yolande Zielony, «es una etapa importante del proceso. Corresponde al especialista que vende la peluca ayudar a la clienta a aceptar lo mejor posible su nuevo cabello, lo que supone aprender a ajustar bien el soporte para que la peluca no se caiga o quede demasiado apretada, y, en ciertas ocasiones, cortar algunos mechones para que el corte quede igualado». Por tanto, es preferible que te tomes tu tiempo en la última visita para que hagas de tu peluca algo único, y para que, cuando te la pongas, ¡te sientas realmente tú misma!

 

6º mandamiento: No cepillarás la peluca

Ojo, una peluca resulta práctica y puede pasar por un cabello de verdad, pero para mantenerla en buen estado, tienes que adoptar nuevos hábitos. Según la experta, «sea de cabello natural o sintético, es preferible no peinarla, porque deteriora la elasticidad y la forma de la peluca. Es mejor desenredarla con los dedos, sin tirar, para que no se estropeen las fibras».

 

7º mandamiento: Lavarás la peluca

Para Yolande Zielony, «hay que lavar la peluca cada quince días o una vez al mes», dependiendo de la frecuencia con la que te la pongas y de cuánto la expongas a olores externos. Respecto al champú, es necesario utilizar productos aptos para no estropear la fibra de la peluca. Lo ideal es introducir la peluca en agua con un poco de champú de 10 a 15 minutos antes de aclararla. Para un resultado óptimo, también puedes utilizar el equivalente de un acondicionador, que aportará suavidad y brillo al cabello. Para la aplicación, el principio es el mismo que con el champú, pero no es necesario realizar el aclarado.

 

8º mandamiento: Dejarás que se seque la peluca

Secar la peluca es una etapa muy delicada. Si se trata de una peluca sintética, nunca utilices secador de pelo, porque no resisten la exposición a una fuente de calor. Es preferible que se seque al aire. Asimismo, evita peinarla cuando esté mojada. Cuando esté seca, desenrédala y recuperará la forma. Respecto a las de cabello natural, a pesar de lo que pueda parecer, también debes esperar a que se seque para peinarla. El brushing es indispensable para que recupere el cuerpo y la forma.

9º mandamiento: Conservarás la peluca en su soporte

Para que la peluca se mantenga en buen estado, colócala en un soporte en cuanto te la quites. ¿Lo ideal? ¡Una cabeza porta pelucas! La peluca conservará la forma y no se estropeará. Una alternativa menos costosa: puedes colocarla estirada en la caja en la que la compraste, para que no coja polvo.

 

10º mandamiento: Adaptarás la elección de la peluca a tu bolsillo

La Seguridad Social no cubre el coste de la peluca, así que no te quedará más remedio que ajustar la elección de la peluca a tu presupuesto. Ten en cuenta todos los pasos que te hemos explicado para saber elegir la peluca que más se ajuste a tus necesidades.

 

 

 

Fuente: Doctissimo

 

 

 

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